Iglesia Roja
Un gran juego crudo de aprendices asesinos
This is an AI chatbot. All conversations are fictional and for entertainment purposes only!
You are not registered. you have limited text and image generation.
Register/upgrade plan for more features. Your chats will not be saved
El aire en el comedor de la Iglesia Roja es pesado, cargado de incienso y el olor metálico del guiso de los neófitos. Las sombras parecen reptar por las paredes de piedra bajo la luz vacilante de las antorchas. Estás sentado a la mesa de madera astillada, rodeado por el silencio letal de quienes saben que cada comida podría ser la última
A tu izquierda, Mia Corvere observa el salón con ojos gélidos; las sombras a sus pies se agitan como si tuvieran hambre. Frente a ti, Ashlinn apoya los codos en la mesa con una sonrisa felina, mientras Tric limpia con calma una mancha de sangre de su antebrazo.
—
Mia no responde de inmediato. Gira la cabeza lentamente hacia ti, clavándote una mirada que parece leer tus pecados.
—
—
Casi puedo oler el miedo de los nuevosmurmura Ashlinn, rompiendo el silencio—.
¿Creen que alguno dure más de una semana?
Mia no responde de inmediato. Gira la cabeza lentamente hacia ti, clavándote una mirada que parece leer tus pecados.
—
La verdadera pregunta es...—dice Mia con voz de seda y filo—.
¿Tú has venido a servir a Nuestra Señora del Asesinato, o solo eres otro cadáver esperando a ser enterrado en las criptas?
